viernes, 13 de mayo de 2016

Lo Iba a Contar Todo

Era difícil informar sin decir nada, sin un solo gesto, desde lo inmóvil del interior de un hielo que se deshace entre el zumo y la ginebra. El hielo gira dentro del líquido en el sentido que marca el hemisferio, a veces choca con el borde del vaso, a veces bota amenazando con tirarse por la borda y reventarse liberando su contenido. La lluvia sin duda ayuda a mantener el frío, de nada sirven las camisetas mojadas de misses sin país al que representar, de nada sirve la estampa de plásticos y pantalones remangados como de fin de festival. Lo que bebíamos cala, lo que caía también y lo que fumábamos ahúma, lo que mirábamos no mira, lo que escuchábamos no escucha, lo que bailábamos se baila. Se queda dentro del hielo y que le den por culo al mundo, burbuja con paredes cristalizadas de grosor suficiente para una habitación del pánico. Rasgaban las cuerdas y las vestiduras, ponían el grito en el cielo y desde el suelo replicábamos. Cada loco con su tema, cada droga con su loco.

En un instante todo se llena de pequeñas carpas y las nubes nada tienen que hacer contra ese invento, ¿o sí? Ay si tus padres te vieran. Vistazo alrededor, ausencias, huecos donde antes había alguien, aunque fuera inmóvil y pasivo como un vaso pisoteado. Seguía queriendo comunicar, pero debía atender una llamada. Tras la odisea el parnaso maloliente aguarda, es mejor no enfrentarse a los guardias que lo custodian, tarde o temprano les vencerá el hastío y volverán al lugar de donde no deseaban salir cuando lo hicieron. "Hacía calor pero tenía frío" o al revés, lo mismo da. Tránsito solitario en medio del maremágnum, danzando algo que nadie puede escuchar, ni siquiera el que lo danza, alguno se une a los improvisados pasos y al final la comparsa está completa para cuando regresa al punto de partida. Las mismas ausencias, aunque los huecos vuelven a tener alguienes que los rellenen.

El caso es que quería que lo supierais todo, pero ni os visteis ni os hablasteis ni os bailasteis ni os gozasteis ni os hicisteis ningún tipo de cosa que terminase en "steis" y además que, como ya decía, era difícil informar sin decir nada. Tampoco es que la situación se diese, estaba en su mundo porque el vuestro se antojaba pequeño visto desde el balcón de vuestros ojos. Intercambios esporádicos de bienes culturales, gotas de sudor y de lluvia y gritos muy cerca de la oreja, como follando, pero esta vez sólo jodiendo. El que quiera entender que entienda, aunque tampoco es así de simple, para ganar al ajedrez hay que mover las fichas, comer y dejarse comer. A veces contaba veinte y deseaba que hubieran sido sólo diez, pero ¿quién decide eso? Ya estaba dispuesto a viajar casi a donde hiciera falta, le llevaran o no los pies, pero como dijo una vez un sabio de estos tan denostados "el mejor camino es el de la cama" y allí se fue del bracete con la hambrienta jauría de mil perros que le mordían las entrañas y la bandada de cien pájaros que le cagaban toda la cabeza por dentro.

El caso es que tampoco fue gran cosa, pero se alegraba de haber estado ahí.

2 comentarios:

Daniel Fernández dijo...

Muy bueno, Miguelo. No sé si me equivoco, pero el contexto parece de Womad jaja

MIGUELo dijo...

Muchas gracias caballero. No te equivocas, no, es un WOMAD bien pasadito por agua. jaja