viernes, 30 de julio de 2010
Toro perjudicado por Cataluña
jueves, 22 de julio de 2010
Retrato retrete
- No debí comer esos churros, me han destrozado el estómago.
- Claro, los siete cubatas de antes no tienen nada que ver, ¿no?
Tiro de la anilla del paracaídas, se abre, justo a tiempo, caigo suavemente sobre mi almohada y me dispongo a dormir. De repente una granada explota en mi tripa, me han dado, hijos de puta. He de lanzarme a la batalla. Pongo un pie en el suelo, enderezo mi cuerpo, no puedo, caigo de nuevo, herido. Lanzo de nuevo el pie, enderezo el cuerpo, poso el otro pie rudamente, enciendo la luz de un golpe en el interruptor, dios, mis ojos. Me levanto, amenazo con volcar la estantería, miro las chanclas que quieren morderme los pies, las pateo, trato de volcar el radiador, la mesa, la puerta, para evitar volcarme yo.
Ya en la nueva habitación mi baile funesto continúa, el interruptor merece sufrir, le lanzo un gancho de derecha, un flashazo me ciega momentáneamente, comienza el bombardeo, los primeros gases lacrimógenos se me vienen a la boca. Avanzo, he de llegar a primera línea de combate. Cruzo por la trinchera intentado no caerme a la fosa cercana, un piso hacia abajo es un piso hacia abajo. Miro las reliquias de poder que mi madre guarda para que las visitas las vean, ahora parecen incorruptibles brazos de Santa Teresa, creo que era la Santa pulpo. Me revuelvo aún más, decido tratar de evitar arrastrarme y seguir tambaleándome hacia delante.
Otro interruptor sufre mi cólera de animal herido, más flashazos, ya estoy cerca. Abro una puerta, enciendo otra luz, mi cabeza choca con un cristal. Doy una patada hacia la retaguardia, por si las moscas, la puerta se cierra, estoy atrapado. Me miro en el espejo pero no veo nada mas que un militar agobiado. Me pillaron, una pistola de sudor frío presiona mi nuca, de rodillas al suelo. Ahora si que veo mi retrato, en un charco de vómito que baila con el agua de mi retrete, magnífico lienzo para tan triste figura.
De repente, soy un hombre nuevo, bañado en gotas de frío hielo y del color de la luna, con dos orquídeas rodeando los ojos, con movimiento y ademanes de cadáver, algo parecido a pelo, revuelto y mojado, sólo visto una especie de taparrabos de diseño, voy descalzo, no me importa. Este otro hombre me mira desde el espejo, como esperando que de un mazazo le saque de allí y lo devuelva a su estado normal, para eso, aún tiene que llegar el mañana con un buen cocido materno o un poco de comida mal cocinada por ese hombre que seré.
viernes, 25 de junio de 2010
miércoles, 23 de junio de 2010
Mitad profesional (borracho), mitad griego
Hoy he venido a hablar de un hombre que es muchas mitades, es mitad sol y mitad noche, es mitad borracho y mitad alcohólico, mitad griego y mitad romano, mitad del JUMI y de una botella de Vat en la montaña, mitad sureño y mitad Albertucho, mitad rechoncho y mitad amante, mitad maricón y mitad machorro (es hetero), mitad camisa de cuadros y mitad gafas de paster, mitad passer y mitad gorrión, mitad siringa y cuarto y mitad deleznable, mitad carretero y mitad fumador, mitad estudiante y mitad filósofo, mitad vividor y entero poeta, mitad músico y mitad cabaretero (cliente), mitad guitarra y mitad ukelele, mitad nata y mitad montada, mitad vinculador y mitad patadafelador, mitad musulmano y mitad cristián, mitad boxeador y mitad sombra, mitad feliz y mitad alegre, como decía, es muchas mitades, pero todas son cojonudas.
Te quiero Juaner, de una manera no siempre homosexual.
miércoles, 9 de junio de 2010
Nublado
En estos días tristes en los que la lluvia de metal fundido es una constante, en estos tiempos en los que nadie sale a la calle solo por mirar el cielo, en estas guitarras que no entienden de música, en estas ventanas que no saben mirar, en estas palabras que ya no quieren decir nada, en este jardín de las delicias…
Han sembrado mil nubes de cartón, usando sólo arañazos y quizás un par de espuelas. Han cortado la luz, el agua y el gas. ¿Pero cómo han podido tapar el sol?
Saltaste de la prosa al verso y desde allí te escapaste para no volver, curiosa huida la tuya de un sitio donde nunca fuiste presa. Dicen que te han visto por Lima. Sí que llegaste lejos, vaya. Siempre supe que valías mucho, pero nunca quise demostrártelo y ahora mírame, a través de tu espejo o en aquella vieja foto desgastada, mírame y llora. Trata de contar mis canas, intenta memorizar mis arrugas, prueba a secar mis lágrimas con las tuyas. Mercurio y plomo.
Supiste que me iba cuando miraste hacia atrás, pero yo ya me había ido. Dices que viste una estrella fugaz, pero yo aguante hasta que moriste, buscándote allí donde sólo yo podía encontrarte. Me fui de paseo, por primera vez sin el bastón de tu mano, y tuve miedo y pasé vergüenza. Un hombre tan solo y tan perdido, siguiendo un mapa de estrellas. Día y noche.
Un beso, que es en la melodía de tu boca la nota más hermosa y en la mía el recuerdo más amargo. Los meandros de este río, los claros de esta selva, el fuego del napalm, la poesía de Vallejo, las tostadas del hotel, los bailes de aquel joven ya muerto, la risa de las abuelas, las sillas de mimbre, las agujas del sastre, el tic-tac de la máquina del doctor, el tacto de las sábanas frescas, la lechuga recién lavada, las nubes de humo, los escombros, el alzhéimer, todo lo olvidamos y ya no entendemos nada. Cuerdas y madera.
Nunca volvió a saber de aquella muchacha que alegraba sus tardes de verano en el pueblo, si bien nunca la conoció, siempre fue su mejor consejero. No estaba tan triste después de todo. Quizás incluso estaba un poco alegre, aunque no sabía si se debería al vino o a ese sabor dulzón que le bajaba como desde la nuca. En cualquier caso, el suelo de aquel bar le resultaba tremendamente cómodo, no os diré qué canción sonaba, os la tarareo: “Tatatatan tututun ta-ta-ta-tan tatan…” Así se le quedó la vista y se dio cuenta de que no trabajaría nunca más. Cristal y negrura.
¡Su primera palabra! ¡A los trece años! ¿Y qué ha dicho? ¿Qué más da? No sé, tenía curiosidad. El caso es que ha hablado. “Ahora ya está todo emborronado”. No tenía sentido haberlo repetido todo, pero nadie decide cuándo se forman los bucles, cuántos años has de perder y dónde los ganarás. De todas formas, merece la pena, que el río una vez seco, es un laberinto en el que sólo viven cangrejos, que desandan eternamente el camino que hicieron, para no perderse. Quizás buscan el agua que se fue. Amo y odio.
Que plantaron sí, que lo plantaron te digo, pero que sigo sin saber cómo se las apañaron para tapar el sol.
sábado, 5 de junio de 2010
Nuevo ídolo juvenil español
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/08/06/espana/1218038078.html
lunes, 24 de mayo de 2010
A mí me gustan los toros
Sois vosotros quienes estáis deseando que muera alguien de vuestra propia especie y sois vosotros quienes venís a tocarme los cojones y a dar por culo, mientras que yo a vosotros, porque no os gusten los toros, no os digo ni mú (nunca mejor dicho). Decidme también que es que yo patrocino un asesinato cada vez que veo una corrida, no soy yo quien come en el KFC, en el burger o en el mc donald's o en sitios así. ¿La solución es ser vegetariano? Bueno, si tu razón para ser antitaurino es que es un asesinato o un maltrato animal, sí, se vegetariano o contradícete.
Y sí, me gustan los toros, me encanta ver una corrida por la tele o en vivo, y sí, soy de izquierdas, progre y todo lo que tú quieras y sí, reconozco que es una barbarie y todo lo que queráis, pero a mí, por lo que sea, me gusta, y sí, me dió pena que muriera Manolete, que pillaran a José Tomás y que le atravesaran la mandíbula a Julio Aparicio, luego me diréis que es que soy como los romanos con los gladiadores, pero insisto en que aquí los que estáis deseando que muera alguien, sois vosotros.
Así que a mí dejad de joderme y tolerad vosotros un poquito, ostia.
Y gracias a todos los que me pondréis una cruz después de esto, a todos los que me habéis amenazado por decir que me gustan los toros y luego además me habéis llamado intolerante, a todos los que me habéis llamado asesino, a todos los que queréis abolir los toros, a todos los que os creéis más de izquierdas, más modernos o más progres por no gustaros los toros, a todos los que simplemente no os gustan los toros porque es algo en lo que nunca habiáis pensando pero de repente lo habéis visto como una moda, a todos los que miráis mal a la gente que nos gustan los toros, a todos los que lleváis pancartas llamándonos asesinos, a todos los que una corrida os parece un maltrato pero provocarle una infección de hígado a una oca para hacer foie os parece algo maravilloso, a todos los que odiáis los toros pero os flipa que vuestro tío haga una matanza en el pueblo para poneros ciegos de chorizo, a todos los que pensáis que la carne de toro de lidia no se come, a todos los que deseáis la sangre de un torero, os invito a ver una corrida de toros en la plaza para que opinéis conociendo y os digo ya de entrada que me suda los cojones lo que penséis de mí.
Y lo digo una vez más y en mayúsculas:
A MÍ ME GUSTAN LOS TOROS
