domingo, 31 de octubre de 2010
CC Riders
Parecíamos la inspiración de Tarantino, sureños problemáticos que manejan el cotarro entre mil líos, tiros, puños, drogas, conversaciones inteligentes, pero nosotros siempre salíamos victoriosos. Hemos abordado licorerías, estancos y a esas tías tan macizas del cuarto. Hemos saltado muros huyendo de la policía, hemos reventado coches forzando cada uno de sus caballos hasta la extenuación. Hemos sido peligrosos y buenos invitadores. Hemos brindado una vez por cada litro del Nilo. Hemos sido amados y temidos hasta por nuestros padres.
Fuimos los mejores y en nuestro albúm personal lo seguimos siendo, pero ya ha pasado nuestro tiempo, hemos cogido nuestra harley y hemos corrido flanqueados por nubes de polvo del desierto hacia un horizonte conjunto pero por separado. Allá donde estéis, siempre que suene esa canción, brindaré por vosotros y por aquellos tiempos.
miércoles, 27 de octubre de 2010
Canciones de Blanqui 2
Primero, para abrir boca un poco de música klezmer festiva que mi madre interpreta:
sábado, 9 de octubre de 2010
Cronofobia II
Tiempo te odio, eres dócil y moldeable y férreo e inapelable. Eres dulcemente sobornable y sin embargo te han fijado para que te rompamos. Las agujas del reloj son espadas de Damocles que saben el momento exacto en el que abalanzarse sobre nuestra cabeza, a pesar de que a veces creamos escapar de ellas o acercarnos a ese instante a pasos agigantados. Tiempo nunca eres el mismo, eres caduco y eterno, distinto para todos y oficialmente igual para unos cuantos y otro cuantos. Te divides en ministerios dentro de los cerebros, en calendarios, en fuentes, en calles, en ciudades enteras, en las estrellas, en flores marchitas que reflorecen en la próxima temporada, en sonrisas de dientes que ya se han ido para siempre o que yacen bajo metros y metros de tierra esperando otra sonrisa que los desentierre, tiempo de mierda, eres torrente amado que nos hace envejecer en un eje que creemos hacia delante sin saberlo, fluctuamos a tu antojo creyendo dominarte, tratando de hacer reglas nuestras en un juego que es tuyo, olvidar es darte por ganada la partida aunque recordar es aceptar que eres tú quien manda. Morir es volver a empezar y nacer es volver a morir, nadando en tí, tiempo maldito, que obligas a correr a gentes sin prisa, que haces que pensemos en futuro y pasado. Tiempo de los cojones déjame en paz, vete al infierno. No tengo hambre, no tengo sueño, no a esta hora. Tengo ganas y no puedo, no tengo tiempo, porque el Tiempo me tiene a mí. Nos rodeas con matemática precisión, te has colado en mis rincones más íntimos, ¿cuándo fue esa mirada que cruzaste con aquella chica en aquel bar? ¿Qué más da? Podría ser ahora o no haber sido aún o ser siempre o no ser nunca de no ser por ti, Tiempo, que has de hacer pasar ese momento, no pasar tú, que te mantienes quieto en tu trono, observando y calculando los instantes más pequeños, empleados menores de tu imperio. Tiempo, contra tí me rebelé hace tú y dejé de llevar reloj, pero sigo estando bajo tu control, hasta pienso que sabes que un suicida va a suicidarse con antelación a que lo haga. Fíjate que sorpresa si descubriéramos o inventáramos que todo es simultáneo, que cuando hablo contigo por primera vez Colón está justo descubriendo la que luego se llamaría América, joder, Tiempo, serías la primera máquina humana que domina al hombre. No tengo tan claro que te hayamos "inventado" nosotros, creo más bien que tú nos has inventado a nosotros, quizás tú hayas creado a Dios porque el teísmo para tí está pasado de moda, corresponde a otras épocas que ya has hecho pasar.
Una foto, es un regalo que el Tiempo nos hace, para poder quedarnos en ella cuando queramos y un vídeo es una trampa, Tiempo hace pasar el vídeo, pero la foto se queda ahí, quieta, suspendida en el eje, quizás, más que un regalo, sea lo que Tiempo cuelga del eje para controlar mejor cada cosa, una especie de Memento, fotos para recordar lo que ni siquiera el Tiempo sabe.
Tiempo, déjame invitarte a un café y charlemos, debes ser un ser interesante, aunque te odie.
martes, 31 de agosto de 2010
¿Acaso tú lo sabes?
Creo que ustedes, damas y caballeros, y algo de mí mismo, es el por qué.
miércoles, 11 de agosto de 2010
domingo, 8 de agosto de 2010
Me quito el sombrero y hasta los pantalones
Ayer fue un día cojonudo y no hay otra palabra para definirlo, todo empieza con dos jóvenes que se conocen casi por azar, mis padres, el flechazo fue instantáneo y he podido oír de boca de ambos en confesiones casi privadas de unos padres a un hijo la siguiente frase: "Me casé muy joven, pero me habría casado con tu madre el mismo día que la conocí" "Con 23 años me casé con tu padre, pero el primer día que hablé con él ya dije sí", esta historia continúa con una madre, la mía, que cierto día de 1989, el 7 de Agosto de ese año más concretamente, me pare como segundo fruto de ese amor, desde ese momento (bueno, desde que soy consciente más bien) recuerdo mis cumpleaños de una forma que ningún niño podría olvidar y presumo orgulloso de ser hijo de quienes soy y de tener el hermano que tengo, en definitiva, mi infancia fue de las más felices que pueda imaginar un niño y a pesar de cumplir años en Agosto, cuando todo el mundo está fuera de la ciudad, el simple hecho de celebrarlo con mis padres y mi hermano era para mí una gran alegría, pasé varios de estos cumpleaños también con mis tíos y mis primos en Loporzano, un pueblito aragonés cerca de Huesca que siempre será la segunda casa de mi infancia, esos cumpleaños también rezumaban magia, pero se echaba de menos a la familia más cercana.
Debo nombrar en esta etapa también a mis amigos del barrio y de Lopor y a los pocos que estaban aquí, también a gente con la que he ido perdiendo contacto por azares de la vida.
Luego llegó en instituto y bueno, las cosas comienzan a cambiar en los cumpleaños, ya importa más el ámbito social que envuelve esa celebración. Recuerdo cumpleaños cambiados de fecha y cosas así, pero lo que más recuerdo era cuando me despertaban mis padres con esa sonrisa que dicen que he heredado de ambos y el "Felicidades gordi" de mi hermano.
De la gente de esos años, poco tengo que decir, son etapas de muchos cambios y de grandes problemas absurdos. Así que gracias a todos los que estuvisteis alguna vez y a los que desde entonces estáis.
Pero lo mejor, como siempre, llega al final, tras grandes cambios en mi vida, golpes duros que cuesta encajar y que dejan cicatrices frescas que aunque se sobrelleven dudo que se cierren algún día, llegaron los años finales de instituto, nuevas gentes y algunas no tan nuevas, la universidad, más gente nueva y algunos no tan nuevos y al final, tras una selección inevitable y natural, os quedasteis vosotros, una mezcla de viejos amigos y nuevos amigos que para mí, independientemente del tiempo que nos conozcamos, sois ya amigos de toda la vida y no imagino grandes momentos si no cuentan con vosotros.
Por todo esto y por haberme hecho y seguir haciéndome siempre el tío más feliz del mundo, por todos, los que compartimos sangre y los que no, los que hemos vivido momentos inolvidables y los que aún tenemos momentos que vivir, los que hemos llorado juntos y los que lloraremos, los que habéis estado siempre ahí y los que tenéis ganas de estar, los que nos hemos reído y los que aún tenemos chistes que contarnos, los que estuvisteis de cuerpo presente y los que no pero ahí estabais, por todos, me quito el sombrero y hasta los pantalones y sigue siendo poco para agradeceros toda una felicidad de 21 años.
